Iba a decir que he ido a Madrid algunas veces, pero, pensándolo bien, supongo que me pasa como a muchos de vosotros: lo que parecen unas pocas veces se convierten en unas cuantas cuando me detengo a recordar tantos viajes que han pasado por la capital.
Estoy preparando otra escapada y, aparte de ver algún espectáculo —es lo que tiene ser el Broadway de España— o visitar los fantásticos museos a los que he ido mil y una veces, cada vez me resulta más complicado elegir lugares que visitar. Pero siempre acabo encontrando algo, y muchas veces de forma improvisada.
Sin embargo, esta vez estoy haciendo el esfuerzo de crear una lista de lugares que me gustaría visitar solo viendo recomendaciones, y estoy haciendo el ejercicio de escribirla y compartirla con vosotros para poder contar también a la vuelta si mereció la pena. También pongo algún que otro lugar que volveré. Allá vamos…
Frontón Beti Jai
La primera de las recomendaciones viene de Rosalía. Efectivamente, la mundialmente famosa Rosalía. Después de que su álbum Lux apareciera en las listas de éxitos de medio mundo, Apple decidió entrevistarla. Y, como toda diva, fue Apple —y concretamente Zane Lowe— quien se vino a Madrid a entrevistarla. ¿Y dónde la entrevistó? Pues aquí está el primer lugar que me he apuntado: Frontón Beti Jai.
Has oído bien. Un frontón en pleno Madrid. Y es que, en la entrevista, veía el espacio que les rodeaba y me preguntaba dónde diantre estaría ese lugar. Ahora sé que dejará de ser una joya oculta cuando otros tantos como yo no puedan resistirse a visitarlo. Situado en Chamberí, nada hace presagiar que en la calle Marqués de Riscal haya escondido un frontón que acogía competiciones allá por 1894. Multitud de columnas y decoraciones blancas y rojas hacen que se convierta posiblemente en un nuevo destino para turistas en Madrid.
Por cierto, Beti Jai, en euskera, significa “siempre fiesta”.

Bares de Madrid
Como he dicho, Madrid es, como toda España, un paraíso para los amantes de los bares. Tenemos bares de todos los estilos, tamaños y colores. Y es que buscar bares con conceptos originales en la capital —algo que en otros lugares puede ser complicado— en Madrid se hace sumamente sencillo. Básicamente porque te los encuentras.
En uno de esos días en los que deambulas sin destino entré en el Ojalá Beach Bar, que tenía un aspecto playero. Lo que no me esperaba era encontrarme una playa dentro, con arena.

Otro bar que me encontré un día es Rockade, al que todo boomer oirá la llamada interior para entrar. Y es que los que somos retro valoramos el píxel, y allí los píxeles de los juegos retro brillan como las copas.

Museos en el metro
Me agobia bastante el metro. Es más, me alegro de no tener que cogerlo cada día. Por eso, me resulta curioso anotar una visita que me causa cierta curiosidad. Se trata de ir a un museo en el metro, como es el museo-estación de Chamberí.. Allí puedes ver cómo era la estación original, inaugurada en 1919. Podrás ver los mosaicos, las indicaciones o los carteles originales. Precisamente estos carteles son una de las principales atracciones, por conservarse tal y como fueron creados en los años 20 del siglo pasado.

El muro de Berlín
Hace poco estuve por Berlín y, obviamente, visité el afamado muro. Allí podemos ver en la ciudad restos extensos de lo que marcó la división entre dos antagonistas en Europa. Pero quizá no sabías que precisamente en Madrid hay restos de ese muro que están esparcidos por unos 50 países del mundo. En España hay restos en Madrid, Sevilla, Pontevedra o Torrejón. Y en Madrid están en el parque de Berlín. Allí, flotando en el agua, podemos ver unas piezas del muro.
Lo que posiblemente no sepas es que estuvimos a punto de perder la esencia del muro, que son sus grafitis. Al traer los restos, un miembro de la brigada los vio y pensó que unos gamberros los habían pintado, por lo que no dudó en limpiarlos. Menos mal que no acabó la faena…


Director de ingeniería que no habla de tecnología, practicante del
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