La vista al lago Bled era una de las más esperadas del viaje. No hace falta explicar mucho por qué: es uno de los paisajes más fotografiados de Europa y lo reconocemos todos los viajeros.
Por eso, antes de ir, leí sobre el punto desde el que se podía conseguir el mejor encuadre. En una página perdida de Google aparecieron unas coordenadas GPS, y son las que utilizamos para hacer esta foto.
Estuvimos un buen rato haciendo muchas fotos. Sabíamos que estábamos en uno de los momentos importantes de nuestros viajes.
Y esa foto, que habíamos visto tantas veces en una pantalla, esta vez estaba delante nuestro, sin píxeles de por medio.

