Dicen que el que juega con fuego se quema y lo digo por el comité olímpico internacional.
Desde la distancia el pueblo tibetano siempre me ha caído bién. Un pueblo que ha sido sometido por un gigantesco estado que ha intentado matar su cultura y por tanto su singularidad. China no entiende que la vida está llena de singularidades únicas, y todas ellas formamos este mundo.
Unas mentes privilegiadas eligieron a un país como China para que organizase unos Juegos Olímpicos, que por cierto poco a poco se están convirtiendo más en una competición inmobiliaria que deportiva. (el estadio más grande, la piscina más azul, etc.) Este país, aunque se proclame democrático (ya que hay imbéciles que asocian democracia al hecho de votar sin tener en cuenta que haya un único candidato), ha tenido continuas denuncias sobre violaciones de los derechos humanos mucho antes que los juegos.
Pero los países critican la actitud de China en voz baja ya que el miedo a que uno de los principales motores de la economía del futuro se enfade. Sin embargo, ¿hay que pasar a las acciones?. ¿Hay que dar de la misma medicina que ellos aplican con una cultura pequeña? ¿Hay que boicotearlos? . Ellos la ignoran. Nosotros tendríamos que ignorarlos a ellos y no habría mejor forma que ignorando los juegos. Desde este blog los ignoraremos.
Recomiendo leer el libro Fuego bajo la nieve, memorias de un preso Tibetano.























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