Es habitual ver el los blogs monotémáticos de Japón fotos de Japoneses dormidos. Al principio me preguntaba porqué se empeñaban en publicar estas fotos. Después de ir varias veces a Japón es inevitable acabar haciendo un reportaje de esta temática ya que realmente es muy habitual ver a los japoneses aprovechando cualquier momento para echar una cabezadita. Lo gracioso es que te los puedes encontrar en cualquier sitio y con las posturas de lo más extrañas.
En el restaurante con cara de sorber con pajita…
En el autobús, cuando la gravedad hace su trabajo atrayendo la cabeza…
En cualquier sala de espera de los trenes legiones de ejecutivos duermen. Me pregunto como es que no pierden el tren (o eso creo)
En el metro, de todas formas ya parará el tren…
Por tanto, si vais a Japón, preparad una sección de japoneses dormidos.
Seguimos en el blog explorando el concepto del placer y como varía de unos países a otros. Y como estamos abiertos a nuevas experiencias, hoy veremos como conseguir placer gracias a una banana. La sugerencia de hoy viene de uno de mis países favoritos y que sin duda, siempre me sorprenden…
Os presento el pelador de bananas electrónico. Según la empresa fabricante, quién se puede resistir al placer de pelar un plátano? Pues han creado este artefacto (por llamarlo de alguna forma)
Esperad un momento!!! Ya sé que estabais saliendo a comprar uno para ampliar vuestra experiencia sensorial a cualquier hora del día. Aún hay más…
Lleva un altavoz integrado que recrea el sonido del “pelamiento” del plátano. Admitidlo, es increible. Ahora si habrá un antes y un después en vuestras vidas.
Nota: No es por nada, pero que ruido hace un plátano cuando se pela?????
Nota 2: De que creías que íbamos a hablar en este post, que has venido tan rápido?
En los hoteles hay habitaciones de varias categorías. Generalmente las más codiciadas son las que tienen vistas al mar, las más luminosas, etc.
Por otra parte las peores habitaciones son las que a un metro de distancia de la ventana tienen una pared, las que dan a esa ruidosa calle o peor aún, las que tienen vistas directas a los trenes.
Pués esto está cambiando. En Japón se están comenzando a valorar las habitaciones cercanas a las vías del tren!
Esto es debido a los “transpotters” o “railfans”. Son aficionados a los trenes que los fotografían o incluso siguen los movimientos de las máquinas.
El hecho es que hay cerca de 20.000 personas en Japón con esta afición que mueven un volumen de 40 millones de dólares.
En el hotel Hotel Mets Akabane en Tokyo se pueden realizar reservas con garantías que tendrás una habitación con vistas a las vías. Hay huéspedes que repiten una y otra vez estancias en el hotel según informa el director del hotel.
Existen incluso publicaciones sobre trenes para estos fans de los railes como muestro a continuación.
Pasear por Tokio un fin de semana de Septiembre me encontré un sin fin de bodas. Allí donde había un parque o un templo veían la hilera de los invitados siguiendo a los novios. Primero me encontré con esta:
Evidentemente, los jardines donde se celebra la boda, siendo Japón, son realmente bonitos…
la segunda la encontré en una zona de templos de un céntrico parque de Tokio.
Por lo que se ve, todos los invitados van en fila detrás de los novios.
Allí, las novias también tienen problemas con el vestido…
y aquí los novietes…
Disculpad por lo borroso de algunas fotos, pero la calor era insoportable y se empañó el objetivo.
El nombre del restaurante está bien buscado puesto que refleja exactamente su filosofía. En el Kashiwa Mystery Cafe en el sur de Japón es un misterio lo que vas a comer. Pero, ¿Cómo se decide?
En este restaurante la comida que elijas es la que comerá el siguiente cliente. De esta forma, si el comensal anterior tiene buen gusto podrás disfrutar de la comida. De lo contrario … no hay solución, ya que no se permite pedir dos veces.
Impagable anuncio de una aplicación para iPhone que tiene como objetivo levantar la falda de una chica soplando al dispositivo. En el mencionado anuncio aparece un hombre y dos chicas entreteniéndose con esta aplicación. No creo que en otras partes del mundo sea tan divertido, sobre todo para las chicas, esto de ir soplando faldas tal y como intenta vender el anuncio. Como siempre en estos casos solo hay una cosa que decir: Made in Japan.
Para ver el Japón tradicional hay que visitar Kyoto. En la parte norte de la ciudad se aglutinan la mayoría de templos y monumentos. Pasear por este entorno es realmente un placer.
Cuando se llega a lo que podríamos considerar la entrada del área (se accede fácilmente en autobús) hay un mapa donde indican los lugares más significativos:
El paseo discurre entre jardines extremandamente bien cuidados:
Entré en varios de los templos y podemos decir que todos tienen una distribución interior parecida con unos pasillos que serpentean en el exterior de la casa:
La importancia del típico jardín de piedras zen es indiscutible
Las dependencias interiores son austeras. Al fin y al cabo hay que meditar…
Lo mejor es acabar haciendo una ceremonia del té (previo pago evidentemente). Un habitante del templo puede hacer la ceremonia del té mediante la cual podrás ver tranquilamente todo el proceso de elaboración y preparación.
He de admitir que la brocha de afeitar que utilizaba para preparar el té le quitó algo de misticismo al momento…
En mi último viaje a Japón vi al siguiente obrero de la construcción:
Me fijé en lo uniformado que iba. Su chaleco, su traje con casco a juego, su cinturón con utensilios varios. En definitiva, todo impoluto.
Me recordaba a algo o alguien, pero no lograba acertar… hasta que al fín Chas!!! Exactamente, eran los curris de Fraggle Rock:
Los curris de Fraggle Rock
Que no te acuerdad de Fraggle Rock???? Imposible.
Fraggle Rock
Nota: llevo 10 minutos leyendo sobre los Fraggle y me acabo de enterar que el origen de los Fraggle es un curri que dejó de trabajar. Comenzó a engordar, engordar hasta que se convirtió en Fraggle. Impresionante documento!!!
Volvemos al recurrente tema de los taxis. Viendo fotos de viajes que he realizado, es curioso la predisposición de los taxistas a colocar adornos en sus taxis. De momento, he encontrado tres ejemplos donde hasta existe cierta relación entre el adorno y el país…
En la India, país de olores (buenos y malos) es indudable que las flores tienen un papel importante. No son de plástico y se cambian cada día.
En Filipinas, donde evidentemente la fruta es fundamental este taxista tenía un racimo de uvas de plástico (bastante sucias por cierto). Desconozco si hay mucha uva o no en filipinas pero me pareció curiosa la foto
En Japón, por supuesto, lo que cuelga es una pantalla…
Al igual que en Estados Unidos …
en definitiva para escribir un libro sobre el tema …
Continuo con el tema del suicidio de mi último post (y no es debido al estado de las obras en mi piso, que siguen y siguen …)
Tuve una reunión en Japón de todo el día. Era la última jornada de una serie de 3 días. El responsable de sección que se había reunido conmigo siempre se quedaba cada noche a repasar las notas de los productos que les enseñábamos (y en extensión todo su equipo ya que no está bien visto irte antes que tu jefe…)
El último día siempre se procede al intercambio de archivos (presentaciones, manuales, notas, etc). Para ello, le dejé mi pendrive con la información. Al ver que parecía que tenía algún problema para leerlo me acerqué a la parte frontal de su ordenador. Tenía un post-it en papel en pantalla que decía:
“Suicidio, bajo ninguna circunstancia”
A veces es difícil disimular la expresión cuando te encuentras perlas como esta. Opté por no hacerle caso, aunque cuando veo que envía algún e-mail a altas horas de la noche (hora Japonesa) temo por su estrés y por que no pueda cumplir su recordatorio. (espero que no pierda el post-it)
De todas formas, buscando en google esa frase en inglés encontré un contrato de no suicidio (sé que suena extraño) con los siguientes puntos principales:
Recordaré que no puedo, bajo ninguna circunstancia herirme de ningún modo, intentar duicidarme o morirme debido a suicidio.
Llamaré al número de emergencias si creo que estoy en inmediato peligro de herirme.
Llamaré a los siguientes números si no estoy en peligro inmimente de suicidio, pero tengo pensamientos suicidas:
Continuiré hablando el tiempo que sea necesario y con la gente que considere hasta que mis pensamientos suicidas hayan desaparecido.