Una familia austríaca tenía unos tubos y un terreno. De pequeño el siempre había querido tener un hotel. Un día vió la solución. Lo tenía todo en la ecuación: tubos + terreno = hotel. Esta ecuación que en otras circunstancias sería tubos + terreno = basura, en su caso le iba a cambiar la vida.
Lo primero, ubicar los tubos de una forma ordenada:

3) Le pones una cama y una mesita dentro (y una piedra en el lateral para que no salga rodando la habitación. Es importante este punto, ya que los primeros huéspedes salieron rodando y aún se les busca).

Y ya tienes listo tu hotel.

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